n el primer semestre de este año, en un contexto de presión generalizada sobre el crecimiento en las principales economías europeas, la economía española ha demostrado vitalidad y resiliencia. En el primer trimestre, el Producto Interior Bruto (PIB) de España creció un 2,8% interanual, por encima de la media de la zona euro. Al entrar en el segundo trimestre, el impulso de crecimiento de España se consolidó, registrando un crecimiento trimestral del PIB del 0,7% y un crecimiento interanual del 2,7%, ambas cifras superando las expectativas del mercado, posicionándose como una de las economías más brillantes de la zona euro en el primer semestre.
Frente a la incertidumbre del entorno externo y los desafíos de desarrollo interno, la cooperación entre España y China en los ámbitos comercial, energético, turístico, entre otros, se ha profundizado y solidificado, obteniendo fructíferos resultados.